Un poquito de historia sobre el puntal que utilizamos permanentemente para tocar el Violoncello.
Este suplemento comenzó a ser parte del violoncello a fines del siglo XVII. Debo señalar que no existía por aquellos tiempos una regla fija con respecto a su largo ya que era corriente la utilización de un precursor del puntal moderno, muy largo, que permitía al instrumentista tocar de pie. Tambien se utilizaba un pequeño taburete donde apoyar el violoncello.para tocarlo sentado.
Era evidente que se buscaba una solución para sostenerlo de una manera más relajada y eficiente.
Fueron corrientes en épocas antiguas los instrumentos con un pequeño orificio en la parte central de su fondo por donde se pasaba una correa o cuerda que les permitia al ejecutante colgárselo en el cuello y marchar en las procesiones, acompañando los cantos religiosos.
Estos instrumentos eran comunmente llamados en Italia "bassetto di procesione". y eran ni más ni menos que un violoncello portátil, por su forma y su encordado. Es más, muchos de ellos han llegado a tiempos modernos y han sido restaurados como violoncellos "normales", su orificio posterior tapado, y hoy día son utilizados corrientemente.
La utilizacion del puntal fue bastante resistida por una cuestión estética a la vista y por los usos y costumbres de la época. Fue recién gracias al gran maestro belga, violoncellista eximio, FRANCOIS SERVAIS (quien realizó numerosas y exitosísimas giras por toda Europa que le prodigaron larga fama), que llegó a PARIS en el año 1846. Al ver a Servais apoyando su violoncello en un pequeño puntal, los demás cellistas comenzaron a imitarlo, produciéndose asi un gran cambio en la manera de tocar el violoncello.
Sin dudas podemos decir hoy que el puntal es uno de los elementos principales en la evolucion de la escuela moderna del
violoncello. No existe en la actualidad ningun violoncellista que ejecute el instrumento sin EL PUNTAL (con la excepción de los puristas del barroco).